Luego, pasamos por una «crisis» producto de los primeros años de convivencia sin previo conocimiento y todas las dificultades de una pareja que se inicia en la vida laboral. Me diagnosticaron cáncer de cuello de útero. No fue en aquel momento una noticia que me alarmara,…ya que yo estaba en una profunda depresión.
Luego del año de la operación – conización de cuello de útero- me volvieron a diagnosticar lo mismo,…otra vez fui conizada. Fue recién entonces que pensamos en que era momento de ponernos en campaña de encarar el tema «familia». Así, pasé por tres inseminaciones, sin éxitos. Mi querido Dr. Ginecólogo Antonio Grasso, sugirió estudiar a mi marido, ya que las inseminaciones no fueron efectivas y mis estudios habían dado todos bien (a excepción de mi cicatriz de cuello de útero).
Allí, me enteré que a mi marido lo habían operado a los 8 años de un testículo, ya que no había bajado a la bolsita. Nuestra comunicación como verás no era muy profunda, ya que ese tema nunca lo habíamos hablado, quizás por prejuicios, miedos, machismo,…
Hicimos la primer ICSI ya que no daba para un In Vitro común dado que mi marido tenía pocos espermas vivos y de ellos la movilidad eracero.Nos transfirieron 5 embriones y la verdad que fue una experiencia aterradora, ya que desconocía el procedimiento y estaba mal informada tanto por el lado médico como propio. Con mis creencias religiosas, la espera de los 15 días al resultado del procedimiento, fue una tortura. Mi conciencia me perseguía con preguntas del tipo ¿habré hecho bien?, ¿manipulamos la naturaleza?, ¿y si tengo 5 bebés?. Hasta con decirte que una noche tuve una pesadilla en la que tenía 5 cachorritos…..El resultado fue negativo, y creo que en el inconsciente también un alivio.
Mi marido, insistía en hacerlo nuevamente y rápidamente, como todo lo de él en la vida. Yo no, me negaba. Pero al mes, marchamos otra vez a la misma experiencia, con 3 embriones. Un poquito más informados sobre el procedimiento pero no lo suficiente. Nos anotamos con entusiasmo en el movimiento familiar Cristiano. Tuvimos entrevistas. Gran desánimo al salir de las entrevistas, vislumbrábamos un largo camino. Yo, tan creyente en Dios, pensaba que me conformaba con su voluntad, y si así tenía que ser, así sería, por algo no se daban las cosas.
A todo esto, concurrí a una consulta de rutina con mi Ginecólogo. Él, me insistió hasta el cansancio que volviera a repetir el tratamiento, me aconsejó irme a EEUU, a donde sea,…me decía que no dejara la adopción pero que tampoco desistiera de tener un hijito de nuestras entrañas, ya que era algo que debíamos vivir. Su insistencia me llegaba a molestar, ya que habían pasado los años y los tratamientos, y yo no quería saber más de nada. Me fui de esa consulta, y el Dr. Recibió otra paciente, estando aún caminando por el pasillo, el Dr. Salió de su consulta y me gritó desde la puerta del consultorio «Gorda (porque así me llamaba cariñosamente), hacelo!, mira que yo te prometo que voy a estar al lado tuyo cuando nazca tu bebé»…..quedé sorprendida,…pensé – que insistente!, sabe que no podemos y como insiste!!!!.
Al mes, mi Dr. falleció en una accidente con uno de sus hijos, un hijo querido y especial ya que estaba enfermo de LUPUS. Me quedé sin ginecólogo. Allí me di cuenta que su promesa no se cumpliría, no podría estar a mi lado cuando «naciera mi hijito» si ya no estaba….
Me anoté con otro Ginecólogo. En la primer consulta me dijo . Sra- Ud, tiene 32 años, a los 35 vamos a vaciarla, hay que sacar ese útero y ovarios ya que es un riesgo latente». Salí de la consulta, bastante triste, en la misma recepción de ginecología, pregunté si me podían marcar con otro Dr. Entonces así fue.
Mi primer consulta: – me recibió una persona amable, sonriente de oreja a oreja, con toda la buena onda del mundo, miró mi historia, y si bien yo concurría por mis estudios rutinarios,…de ella salió…»¿vas a hacer el tratamiento nuevamente no?».—- yo le dije NO….ya no…y ella insistió, me dijo VOS VAS A TENER UN BEBE, QUE DUDA TE CABE??…. sos aún joven… tenés todo para tenerlo….y me ARRASTRÓ COMO UN ALUD a mil estudios, buena onda, y tranquilidad. Sentí que estaba en buenas manos. Me atendía con cariño», analizó a mi marido como sicóloga….y luego de seis meses de estudiarnos, nos hicimos otro ICSI .Y por teléfono, a los pocos días del tratamiento, ella misma me dijo, «hola mamá»Quedé embarazada y nació Antonio, su nombre?, en honor al Dr. Antonio Grasso.
Cuando me estaban haciendo la cesárea, me preguntaron por el nombre del bebé, y yo les dije ANTONIO,….y conté la promesa que el Dr. Antonio Grasso me había gritado en el pasillo, «estaría a mi lado cuando yo tuviese a mi bebé», todo el equipo se quedó callado. Yo creo que él estuvo allí.
Luego, mi doctora empezó a buscar hermanito para Antonio. Claro, a mi me apasiona ser hermana de alguien, amo a mi hermana y que mejor que tener un hermanito para Antonio,…pero no….YA NO MAS. Pero, en cada consulta, me insistía hasta que un día me dijo….BUENO…ahora sí, ese niño necesita un hermanito….y nos hicimos el cuarto ICSI, y vinieron RITA Y AGUSTINA, dos hermosuras de mi vida….
Así es mi historia, … agradezco a Dios por mis hijitos y a mi doctora por ser la mano de Dios.